En la era digital, cuando se habla de publicidad, se habla de historias, medios y estrategias.

Con el avance de la tecnología y las nuevas plataformas, la comunicación se adaptó para llegar a más personas y de una manera más personalizada.

Lo que antes era publicidad salvaje, hoy es publicidad amistosa. ¿Pero cómo diferenciar una publicidad salvaje de una amistosa?. Cuando navegamos con los browsers vemos cantidades de publicidad; anuncios posicionados con SEM, banners, spots en youtube, ¡y hasta los mismos youtubers publicitando un producto!; todos ellos llegan a nosotros sin filtro alguno, nos invaden como si fuéramos un planeta por conquistar, ¿pero cómo combatirlos?.

Aquellas personas dedicadas a lo digital, lo primero que hacen al utilizar un browser es instalar un plugin para filtrar toda esa publicidad no deseada. Todo aquello que llega sin haberse pedido, es invasivo, molesta, está fuera de contexto; por eso la receta para combatirlos es un “adblock”.

¿Qué es un adblock?
Un adblock es una extensión, un plugin que filtra contenido en el navegador web. Puedes ocultar elementos como por ejemplo: pop ups, banners, anuncios posicionados por SEM ¡y hasta publicidades de Facebook!.

Historias e interacción, la evolución de la publicidad

Si los usuarios optan por usar este tipo de plugins, hay que llegar a ellos de otra manera. Las marcas que quieran atraer, necesitan innovar para crear una relación estrecha entre los consumidores y posibles consumidores. Para ello, crear contenido de valor es primordial.

La interacción se da cuando un consumidor se acerca a la marca sin que ella lo llame, se interesa por saber de ella; qué tiene para ofrecer, qué comunica, qué fomenta. Ahí, donde hay historias hay interacción, hay interés natural.
La publicidad no desapareció, la publicidad evolucionó. Los usuarios no sólo tiran un flyer que recibieron en la calle, también saltan spots en youtube o los bloquean para no perder el hilo en sus búsquedas. Hacer publicidad en la era digital es saber combinar plataformas y comunicar historias para que la relación sea de “persona a persona”. Se puede hacer en redes sociales o blogs, desde una simple foto, un texto, un video, un podcast, entre otras opciones.

La interacción por elección es lo que hará que una marca tenga suceso en su comunicación. Por eso, ¿qué esperas para invertir en contenido?. ¡Los obstáculos no son más que pruebas que te toca superar para mejorar la creatividad de tu marca!.